¿De Don Draper a Siri? La IA entra al terreno de los redactores publicitarios

Por: Paola Hincapié / directora de contenidos

Puede que el lenguaje automatizado haga que las nuevas audiencias respondan a estructuras de texto más afines con ciertos algoritmos, vale la pena preguntarse si los cerebros de las nuevas generaciones asimilen más  las palabras clave que las emociones. Parece ser que JP Morgan, el banco más grande de Estados Unidos, cree más en esta opción al incluir en su estrategia publicitaria un acuerdo a 5 años con Persado, compañía que aplica la inteligencia artificial al marketing creativo.

Después de estudiar durante años las campañas publicitarias creadas por humanos, su algoritmo logró reunir un universo de palabras clave que se considera puede competir en creatividad con los redactores publicitarios. Este tema mete en el debate la lectura emocional de las audiencias a partir de conceptos que salen de la participación de estas en comentarios, post de redes,  descarga de Apps, búsquedas y creación de contenido orgánico. Un coctel casi de ciencia ficción gracias a las narrativas de alta afinidad.

Desde una concepción tradicional de la generación de contenido, se alude al contacto personal con el otro para poder hacer lectura de sus emociones; sin embargo vale preguntarse si la estructura mental de las nuevas audiencias, relacionadas con el “texteo”, la información precisa donde incluso la ortografía parece transformarse en un lenguaje “ke ase” doler los ojos,  haga que estos conceptos se vuelvan obsoletos.

El asunto es que muchos de los que generan el contenido son igualmente consumidores de los datos en pantalla, olvidándose de las relaciones interpersonales, lo que puede llevarlos a conceptos más predecibles y que puede captar un algoritmo. Tras este escenario, parece ser que “los tiempos perdidos” en la observación pasan a ser un recurso más romántico de una generación que logró vivir ambos escenarios: el contemplativo, el del proceso lento para construir una idea y el de la inmediatez tras un post en redes sociales.

¿El clic es lo que cuenta?

Se regresa a la discusión de si lo que necesitan las marcas son relaciones de largo plazo incentivadas por conversaciones con las audiencias, o la venta inmediata de productos y servicios que se rigen por la operatividad tras una transacción. Tal vez los resultados obtenidos por el banco más grande de Estados Unidos pueda dar una respuesta:

“Los millones de clientes potenciales de las tarjetas de crédito de JPMorgan que han sido expuestos a los anuncios online de esta prueba piloto premiaron los anuncios elaborados por el software de Persado con aumentos de hasta el 450% en la tasa de clics”, asegura el periodista Marcos Merino en su columna para el portal .xataka.com

Hay estudios que ya hablan sobre cambios sutiles pero de alto impacto para el ser humano como especie, y que afectan su desarrollo tal y como lo conocemos hasta hoy, el que más sorprende es el de la pérdida de contacto visual con los otros, la poca empatía que esto genera y que puede justificar la individualización de la sociedad, que ya no le interesa verse relacionada con un colectivo bajo términos como ciudadano, por ejemplo.

La actitud egotista que traen las redes sociales, resulta en un reto para los copys, porque casi que aluden a una nostalgia de lo que fueron las relaciones, todo bajo el parámetro de “todo tiempo pasado fue mejor”, la alerta aquí, es que parece que esta frase a va teniendo sentido en salas de redacción y agencias de contenidos.

Todo parece indicar que,  por el momento, la ironía y el humor siguen siendo el as bajo la manga de los redactores, eso sí,  mientras Siri no siga entendiendo un buen o mal chiste.

Síganos 🙂
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *