Prospectiva: prever para anticiparse

Por: Jorge Santamaría / Editor

“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen” (Anatole France, escritor francés)

La prospectiva, como ciencia de la anticipación, es la que nos permite identificar desde el presente y el entorno, y por medio de la estrategia, oportunidades y amenazas que pueden presentarse en el futuro y qué acciones tomar frente a estas. Eso sí, citando el texto La caja de herramientas de la prospectiva estratégica de Michel Godet: “Para que sea una  «indisciplina» intelectual fecunda y creíble, la prospectiva necesita rigor”. La prospectiva no es adivinar, es proyectar el futuro desde hoy para hacerlo más medible y controlable, y así poder optimizar el proceso de toma de decisiones que pueden afectar el mañana.

En una cultura empresarial en la que nos hemos enseñado al día a día y al apagar incendios (así como a la improvisación), una herramienta que nos permita esclarecer la acción en el presente para obtener resultados a futuro es algo excepcional. Poder influir desde ya lo que es el mediano y largo plazo necesita el estudio riguroso de las variables que marcarán la evolución de nuestra empresa, siempre teniendo presente las actuaciones de los implicados, que a la larga hacen su aporte a un proceso en el que la percepción y la pasión pueden ser usados como herramientas claves, tal como dice el texto M. Godet: “Entre intuición y razón no debería existir oposición sino, por el contrario, complementariedad”.

Planear a futuro trae riesgos, pero más arriesgado es no hacerlo y seguir caminando a ciegas. Por eso la prospectiva crea escenarios (escenario más probable, escenario optimista y escenario pesimista) donde ponemos en juego nuestra visión de todo lo que son los riesgos y de nuestra personalidad y capacidades para afrontarlos, explorando las posibles soluciones y mitigando la incertidumbre: “El talento del prospectivista depende también de dones naturales como la intuición y el sentido común” (M. Godet:). El prospectivista trabaja desde posibles realidades sin dejar de ser alguien propenso a derribar paradigmas.

La prospectiva, así como la comunicación, debe ser transversal a toda la organización para que integre los procesos. Y citando de nuevo a M. Godet: “El paso de la reflexión prospectiva a la acción estratégica supone en todo momento, una apropiación por parte de los actores afectados”.

Trabajar con prospectiva requiere de nuestra capacidad de cambio, de estar preparado para dar un giro a los paradigmas. La toma anticipada de decisiones requiere amplitud mental, siempre encausada el alcanzar el mejor futuro posible.  

En Colombia, lo más parecido a la prospectiva que muestran las empresas es la visión, la cual busca proyectar y establecer desde el presente un futuro medible.

Derribar o cambiar paradigmas

La realidad está acompañada de paradigmas y principios que conviven, ya sea para respaldarse entre sí o para rechazarse en su forma de dejarnos interpretar el mundo y guiarnos en la toma de decisiones. Una persona sin paradigmas es comparable a un recién nacido: está viva, pero aún carece del ingrediente necesario para comprender lo que hay a su alrededor: el componente social. Entendemos al mundo en la medida en que lo vivimos, lo compartimos y lo padecemos. En ese contacto con este y con quienes lo habitan, con sus ideas y costumbres, nos llenamos de paradigmas propios y comunes que a veces es necesario derribar para que prevalezca una forma más autónoma de ver y enfrentar el mundo y lo que viene.

Aunque la individualidad, el conocimiento, la capacidad crítica y el criterio propio son fundamentales, vale citar el texto Nuestros mapas mentales: los ojos con los que vemos el mundo de Yuri Serbolov: “Los paradigmas no son la realidad, así como el mapa no es el territorio. Pero el paradigma son los anteojos que nos permiten ver la realidad, comprenderla y tomar decisiones”.

Alejarse de los paradigmas que impone cada sociedad puede convertirlo a uno en un paria, en un marginado: “Los paradigmas están influenciados por nuestra cultura, por nuestra ideología, por nuestra religión” (Y. Serbolov), razón por la cual salirse del molde es tan difícil en una sociedad que se especializó en señalizar, satanizar y en etiquetar al diferente.

Rebelarse contra los paradigmas es un acto que debe ser consciente y consecuente, aunque podría ser recomendable el hecho de no rebelarse por rebelarse, por el placer de molestar. La rebeldía debe ser un acto de liberación no lo solamente de los demás, sino de uno mismo.

Volviendo al texto de Yuri Serbolov, “Los principios son iguales para todos, en tanto que los paradigmas son distintos para cada ser humano”. Tomando esa afirmación, si hay algo más emocionante que derribar paradigmas es hacerlo con los principios, aunque para llevarlo a cabo nos pone en una mejor situación el ser “foráneo” para estar menos “contaminado”: “Los principios son leyes universales, en tanto que los paradigmas podemos decir que son manifestaciones culturales locales”.

Los paradigmas, así sean internos, pueden crecer y convertirse en principios: “Nuestra fuerza, lo permanente, lo que nos dará estabilidad, son los principios que nunca cambian” (Yuri Serbolov). La pregunta que surge aquí es: ¿Somos resultado de principios y paradigmas propios o ajenos? Lo importante es saber dónde empiezan los paradigmas propios y en qué lugar los ajenos para no ser víctimas de una bola de nieve unificadora que nos estandariza en nuestros gustos, acciones y elecciones. Si vamos a derrumbar o a cambiar paradigmas, hay que saber que lo estamos haciendo y porqué: “La visión previa de la realidad, nos condiciona a ver lo nuevo de acuerdo a nuestros viejos esquemas” (Yuri Serbolov).

El concepto de paradigma refleja algo en específico que funciona como ejemplo a seguir, aunque también se utiliza para señalar eso que funciona y es tomado como modelo. El futuro, por su parte y más desde la prospectiva, está presto a ser diseñado, pero desde paradigmas adaptables a cambios y tendencias.

Síganos 🙂
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *